En 2024 Antoni PONS nos propuso crear una joyería de lujo en un local de un edificio recién construido en la calle más comercial de Andorra (Avda. Meritxell) donde ya le habíamos realizado 4 joyerías anteriormente. Se trataba de una caja de hormigón de dos plantas (planta comercial a nivel calle, más planta sótano). El espacio situado a pie de calle tenía un atrio que comunicaba visualmente ambas plantas, permitiendo que la mayor parte de la inferior tuviera una gran visibilidad desde la calle. Para dar unidad a las dos plantas se optó por revestir la pared que comparten (de 7m de altura) con placas de piedra volcánica negra y una superposición de listones verticales de madera, que dejan un espacio central vacío con el rótulo PONS 1845. En la planta inferior se instaló un gran olivo, que se ve desde la calle. La idea era generar un espacio que llamara la atención del peatón y, al mismo tiempo, conservara la máxima transparencia y visibilidad de las dos plantas, con sus vitrinas (murales o de pie) y las mesas de venta, invitando al visitante a recorrer todo el local y descubrir poco a poco el producto expuesto, en un itinerario a recorrer sin prisas, como si de una visita a un museo se tratara. Se propone vivir una experiencia diferente más que ir a comprar un artículo de lujo. Para ello, en la planta inferior se generó una zona «lounge» con bar y biblioteca, donde poder tomar un café o una copa de champagne y pasar un rato relajadamente rodeado de auténticas piezas de joyería premium.